El Miembro Más Importante del Equipo

¿Qué es más importante en un equipo de fútbol, sus delanteros o sus defensas?

¿Qué parte del automóvil es más importante, el motor, las ruedas o el volante?

Tomemos un par de segundos para pensarlo…

¡Exacto! Sí, los delanteros meten los goles, pero de nada sirven si se encajan más de los que se anotan… se pierde el partido. Y sí, en un coche las ruedas las damos por supuestas, y le damos importancia al motor, pero sin el volante no podríamos dirigirlo…

Un equipo, y por extensión una empresa, funciona exactamente igual.

¿Quién no ha oído decir a la gente de producción decir: “nosotros somos el motor de esta empresa”? ¿o a la gente del departamento comercial: “gracias a nosotros la empresa sigue en pie”?

¿Quién es más importante, el departamento de producción o el comercial?¿El de mantenimiento de máquinas o el de proyectos…? Volvemos a lo mismo.

¿Cuándo existirá una visión tan clara de equipo en las empresas cómo existe, por ejemplo, en el deporte? ¿Cuándo dejarán los departamentos en empeñarse en obtener sus propios resultados y empezarán a prestar atención a los objetivos globales de la empresa?

Esto no será posible hasta que nos demos cuenta de que cuando Michael Schumacher (descanse en paz) ganaba campeonatos mundiales en Fórmula 1, también lo hacían las personas que diseñaban el motor, el que montaba el pedal de freno y el equipo que cambiaba las ruedas en cada parada en boxes. Si cualquiera de ellos no hubiera hecho su trabajo bien, los resultados nunca hubieran llegado. En su Ferrari, cada tornillo tenía su importancia.

Es verdad que siempre hay quien tiene más relevancia dentro del equipo. Michael Schumacher sólo ha habido uno, mecánicos bastantes más, pero no por eso debemos perder la perspectiva de que, cada uno, mientras está formando parte del equipo, es importante por la trascendencia de lo que hace.

Michael Schumacher
Los principios de Michael Schumacher

Transmisión

¿Cómo sabe el equipo administrativo de nuestra empresa que su trabajo es importante? Pues fácil… hay dos formas: diciéndoselo directamente o mostrando que eso es así mediante la política de empresa.

Han de conocer qué pasaría si no hacen su trabajo bien, lo que implican sus errores en su tarea diaria, el tiempo necesario para repararlos y su valor económico.

Existe, en gestión de calidad, una herramienta llamada “Círculo de Calidad” de la que hablaré en un próximo artículo (por ahora os dejo aquí un enlace para el que no lo conozca) que es una excelente forma de implicar a todos los trabajadores en la mejora global de la empresa, a la vez que se crean sinergias entre los distintos departamentos.

Yo lo he visto funcionando y da muy buenos resultados.

¿Cómo hacemos todo esto?

Pues bien, dependerá del tamaño de la empresa, por supuesto. Si la empresa es pequeña podrá hablarse con cada una de las personas individualmente. Si la empresa es más grande habrá que delegar esta responsabilidad o hacer sesiones grupales. Si la empresa ya es de un tamaño considerable habrá que incluirlo en los procesos de comunicación y formación interna.

En mi opinión, el mejor día para hacerlo es el día que el trabajador empieza a trabajar en la empresa. Desde el primer día, y a medida que se van adquiriendo conocimientos nuevos, se ve como esos nuevos conocimientos sirven al equipo y el porqué de cada tarea que se lleva a cabo. Es muy importante el que las personas vean el efecto de su trabajo sobre los demás, por mínima que sea la interacción. Dejar que formen parte del equipo.

Después será tarea de su jefe de equipo o superior el ir actualizando esa información conforme sea necesario.

Para aquellas personas que ya están dentro de la organización habrá que diseñar una manera eficaz de que el mensaje sea entendido e incorporado a su día a día, aunque habrá que contar con el conformismo del que hablábamos en “Siempre lo hemos hecho así”.

Esta es una excelente forma de mejorar nuestros procesos y, por supuesto, nuestra organización. Si una persona tiene clara esas interacciones de su trabajo y sus consecuencias podrá, de alguna manera, influir en él de una forma más eficiente y estará en mejor situación de plantear mejoras de sus procesos de trabajo.

Hay muchas herramientas útiles que podemos utilizar para incentivas esas interacciones, algunas de ellas son:

Os animo a involucrar a vuestros equipos, después me contáis.

Modificado el 15 de julio de 2016

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